Reciclaje a ritmo de Samba
Foto por Sergio Quiñonez
Recién regresé de Río de Janeiro, dónde disfruté de la calidez de sus playas, y del contoneo de las mujeres cariocas al caminar. ¡Oh magnífica genética del río de enero! Será posible que los primeros pobladores de Brasil y en especial de Río de Janeiro tuvieran una bola de cristal para adivinar el futuro y que previeron que al mezclar la sangre africana, portuguesa, española, holandesa e indígena se iba a lograr tal esplendor físico? Uno se siente minimizado al caminar por las playas, el culto a cuerpo es tal que si uno tiene un 2% de grasa adicional te sientes gordo. La pupila se deleita tanto de hombres cómo de mujeres. Belleza física, y belleza territorial.
Una de las cosas que más sorprendieron a este acalorado y cachondo expedicionario fue su cultura de reciclaje, es un país económicamente parecido a México (Sólo que con más potencial en recurso naturales) el nivel escolar y económico es muy similar, y sin embargo ahí la gente si recicla.
Ya sé, ya sé, un buen número de personas no creen en el reciclaje, pero yo sí, y a pesar de la información suministrada por el buen programa Penn & Teller sobre la farsa del reciclaje yo si creo que tiene sus beneficios (Digo, tampoco Penn y Teller son poseedores de la verdad absoluta) Para empezar una vez reciclada la basura se facilita el trabajo de los pepenadores, y creo que eso disminuye la basura ocasionada por ellos cuando revuelven los botes en busca de los materiales reciclables, veámoslo si quieren cómo un adicional apoyo a las personas que viven de ello. También sé que el reciclar papel hace que se siembren menos árboles que se usan en si para la producción de papel, bla bla bla, pero en un país cómo Brasil (Al igual que en México) la tala ilegal de árboles demuestra que la industria papelera local no está restituyendo los árboles cortados cómo se hace en Europa, Canadá y EUA. Ok, hagamos aún lago el reciclaje de papel y pasemos al de aluminio, ese es más fácil aún, al igual que el cristal, y en Río de Janeiro es muy probable que la cantidad de latas, envases de cristal y botes de pet sea muy elevado dada la cantidad de turistas durante el espléndido carnaval.
Brasil va empujando, va trabajando, tiene probabilidades, sin embargo descubrí algo que quizá resulte escandalizante para nuestros amigos de izquierda que con tanta rabia me mandan mensajes a mi mail acusándome de /&%&%%$ derechista hijo de una (//&%$%&& derechista, ¿Que creen mis estimados? Con todo y un gobierno de izquierda en Brasil, sí señores, en Brasil hay mucha pobreza. ¡Oh! ¿Verdad que no lo pueden creer? Oh sorpresa Y vámos que en Brasil no se puede achacar la pobreza a (Aquí imaginen lo siguiente dicho con tono de Fidel Casto o Mico Mandante Cháves) “Por culpa de las presiones asfixiantes del imperialismo yanqui…” No, en Brasil no necesitan de los Yanquis cómo en Cuba, Brasil es una potencia en crecimiento, un gigante que se está estirando las piernas y en breve comenzará a dar pisotones, un país de izquierda cuyas políticas sociales en muchos casos sí están dando resultados, pero repito… ¿Que creen? También hay pobreza.
Lo que nos lleva a concluir, no importa si es un ignorante norteamericanos con sombrero texano o un simio venezolano descerebrado el que lleve la batuta, ni si es socialismo o muerte o capitalismo y libertad, no, es quizá algo más lo que hace que un país se levante y funciones.
Es su gente.
Al final de cuentas lo que me gustó de la visión en el encabezado de los botes tan acomodaditos frente al Corcovado es el mensaje que los cariocas están mandando al mundo; En Brasil Sí Sabemos Reciclar.
Sergio Quiñonez